"Me gustas..."


   Y sin darme cuenta yo ya estaba rendida a tus pies. Literal todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos. Pasó todo tan rápido que ni siquiera me di cuenta de que cada noche le hablaba de ti a mi almohada, de que sonreía tontamente cada vez que te veía y, fue hasta el día en el que pudimos hablar sin nadie a nuestro alrededor que comprendí esto y, el descubrir lo mucho que me gustas me asustó muchísimo.

   Creía que era solo una simple atracción, pero tras divagar durante varias noches, descubrí que el motivo de mi insomnio eres tú, que al escribir todas mis palabras iban dirigidas a ti, que cada vez que imaginaba tu sonrisa me perdía en mis fantasías creyendo que quizá algún día yo podría llegar a ser el motivo de que ella estuviera dibujada en tu rostro. Pero mi temor me ganaba enormemente.

   Me gustas, me gustas, me gustas e incluso si existe una vida luego de esta y te volviera a conocer me gustarías aún más, aunque yo no a ti...

   Si supieras todas las sensaciones que tengo cuando te veo o tan solo cuando me hablan de ti. ¡Dios! Eres fantástico y yo tan solo puedo quedarme mirándote sin poder tomar tu mano, sin poder colocar mi cabeza sobre tu pecho para así poder escuchar tus latidos en conjunto con los míos.

 En conclusión... Me gustas.

-Crismar.

Comentarios

Publicar un comentario