Solo me bastaría un momento: un momento para besarte, un momento para mirarte, un momento para hacerte mía... Solo un simple pero valioso momento bastaría para enamorarte con todas estas cosas, y con muchísimas más.

   Dios, muero cada vez que me miras a los ojos y resucito cuando tus manos se posan en mis hombros dándome a entender una vez más que el sentimiento el sentimiento es mutuo pero estás asustada aún para admitirlo. En mi cabeza digo que todo estará bien, es decir, todo podría funcionar bien si estás conmigo, ¿no? Yo diría que sí.

   Te puedo asegurar que he visto cosas en ti que quizá tú aún no has logrado ver; quizá te sientes presionada, o quizá sea inseguridad, pues realmente, no lo sé, pero cariño, deberías enamorarte de ti antes de enamorarte de alguien más. Ve a reconstruirte, después de todo te lo mereces.

   Nunca en mi vida había sentido la dicha de querer luchar por alguien como lo siento ahora contigo. Eres mágica. Siento una descarga de adrenalina cada vez que te acercas a mi. Es simplemente hermoso. Me gusta mirarte desde lejos aún cuando no me estés mirando, aún cuando tu mirada y el brillo que hay en ella no me pertenezcan, aún cuando no sea yo quien dibuje la sonrisa que hay en tu rostro...

   Me gustas tú: así de loca, así de compleja, así de rota, porque en serio prometo reparar cada una de las piezas de tus más preciados recuerdos de ti misma, prometo hacer que te enamores de ti antes que nadie y prometo hacerte tan feliz hasta el punto de que puedas contagiar tu alegría hacia los demás, maravillosa mujer.

-Crismar


Dedicatoria: a mi amigo Luis, por contarme su "situación" y darme inspiración. Te quiero, amigo.


Comentarios